Guía para Dormir Bien

Encuentra en esta Guía para Dormir Bien claves que te ayuden a mejorar la calidad del sueño y del descanso. Porque dormir bien es  fundamental para  el equilibrio de nuestro organismo.

Si duermes poco o mal de forma prolongada en el tiempo, podrías desarrollar desequilibrios en tu  salud, por ejemplo:

  • Deficit de la memoria y la concentración.
  • Aumento de la sensibilidad al dolor.
  • Mayor predisposición a padecer infecciones por la bajada de las defensas.
  • Desequilibrio hormonal se ve afectado (La recarga suprarrenal se realiza entre las 23 y la 1, hora solar)

 

¿Qué puede afectar la calidad de tu sueño y tu descanso

Comida:

Evita comer dulces antes de dormir. El azúcar demás de ser estimulante favorece que cuando el nivel de azúcar en sangre baje, tu te despiertes súbitamente.

Luz en la habitación:

Duerme en oscuridad completa, la luz afecta la producción de importantes hormonas, entre ellas la melatonina; si las características de tu habitación no lo permiten, usa un antifaz. Si te levantas, evita encender la luz, procura tener una luz de muy baja intensidad cerca.

Ruido:

Tan importante como la oscuridad es el silencio para conciliar un sueño profundo. Valora la posibilidad de utilizar tapones para oídos si duermes en ambientes ruidosos. Nunca duermas con una radio encendida, esto impedirá que logres las fases profundas del sueño y amanecerás cansado.

Televisión, internet, video juegos:

El colorido, los cambios de intensidad frecuentes, el sonido,  activan tu cerebro evitando la conciliación adecuada del sueño. Por lo tanto,  apaga, por lo menos, una hora antes de dormir.

Temperatura:

Si tienes climatizador, no lo uses  por encima de los 20 o 21 grados. Es mejor usar una prenda mas abrigada o usar calcetines para evitar que tus pies se enfríen.

Lectura:

Evita lecturas muy estimulantes o del trabajo, esto hace que tu cerebro se mantenga activo más tiempo, procure leer temas relajantes.

Despertador:

Lo ideal es que no lo necesites. Si su uso te es  indispensable, consigue uno de luz creciente o el más suave posible. Un despertar brusco genera un enorme estrés para su organismo.

Trabajo:

Si eres una persona  muy organizada, deja todo listo para el día siguiente. En algunas personas las tareas pendientes pueden generar ansiedad y preocupación que no les deja dormir con tranquilidad. Si sueles despertar pensando en temas pendientes, te recomiendo dejar  a mano papel y lápiz, para hacer anotaciones y descargarte la preocupación.

Hormonas:

La decisión de usar precursores para el sueño es mejor consultarla con un profesional. No te automediques.

Electro-magnetismo:

Cada vez se constata más que las ondas electro-magnéticas alteran muchos patrones del comportamiento. Evita aparatos eléctricos cercanos como despertadores, móvil, cargadores, etc. Lo ideal es que no tengas circuitos eléctricos en la cabecera de la cama. Utiliza una regleta con interruptor de desconexión. Evita tener el televisor la habitación. Conoce los efectos del electromagnetismo en la salud y cuida a tus pequeños de ella.

Cafeína:

Entorpece el proceso natural del sueño, aunque lo tomes en la mañana. El café, cacao, te, estimulantes, medicamentos para adelgazar, antigripales y las famosas bebidas energéticas, la contienen. Si tienes dificultad para conciliar el sueño deja el café, la coca – cola y las bebidas energéticas radicalmente.

Alcohol:

Evítalo a partir del medio día, en apariencia induce el sueño, pero evita lograr las fases profundas y genera despertares frecuentes.

Sobrepeso:

Procura tener un peso adecuado así reduces la posibilidad de apnea del sueño, lo cual impide un descanso adecuado.

Rutina:

Tal como dice el refrán: el ser humano es de costumbres. Si mantienes un horario regular de sueño tendrás menos problemas. Empieza a organizar progresivamente la hora de ir a la cama, aunque sea para leer o prácticas algunas respiraciones.

Espero que aplicando estas recomendaciones logres un mejor dormir.

¡Buenas noches!

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