Cocina Terapéutica: Renovadora, Alegre y Sencilla!

En conversaciones con mi Amigo Simón Sistiaga 

La alimentación no es lo superior en la vida, aunque sí es el terreno donde lo superior puede  morir o florecer.

El alimento que comemos, cuándo y cómo lo comemos, estimula o dificulta las funciones del cuerpo y activa o entorpece sus procesos formativos.

El organismo metaboliza todos los alimentos para moderar y mantener la enorme actividad de desintegración y reconstitución corporal a la que estamos sometidos a lo largo de toda nuestra vida.

La Cocina Terapéutica consigue, además de  alimentarnos, que nuestra comida sea medicina que nos sane y mantenga saludables. Si nuestra nutrición es sana, equilibrada y no-desnaturalizada, nos mantendremos con la energía necesaria para afrontar los procesos vitales, favoreciendo y previniendo trastornos en nuestra salud.

Es importante no abordar el tema de la alimentación solamente como aquello que nos mantiene y nos aporta reservas para subsistir sino, también, como una Nutrición Renovadora, alegre, sencilla.

La cocina terapéutica presenta una cocina sana, dinámica, sabrosa, amena, sencilla, de fácil y rápida elaboración, a la que, por regla general, optan libremente personas activas, sanas y alegres, precisamente para mantenerse, entre otras muchas respetables motivaciones, lejos de la tristeza y de la enfermedad.

La cocina terapéutica permite tambien, mediante la correcta combinación de los alimentos y su adecuada cocción, mejorar  nuestra salud integral.

Mitos sobre la Alimentación Sana

Hay una serie de ideas sobre la alimentación sana que me gustaría desmentir:

  1. Los Productos Ecológicos son Costosos: Si bien es cierto que los productos de origen ecológico tienen un precio más alto que los procedentes de la «agricultura convencional» hay cada días mas opciones y por tanto a precios más asequibles. Yo creo importante también considerar la calidad del alimento ecológico y lo que representa para nuestra salud consumir alimentos libres de agroquímicos. Si buscamos los productos de temporada y vamos cambiando progresivamente, no se notará el cambio en el bolsillo, pero si en la calidad de nuestra salud.
  2. La comida Sana es Aburrida: Nada más lejos de la realidad, hay infinidad de posibilidades tomando los productos de temporada, mezclándolos en recetas tradicionales, usando hierbas, adobos caseros, dandole la vuelta a la cocción tradicional de legumbres y cereales. Lo mejor es tomar un curso de cocina y dejar volar el lado más creativo.
  3. Para tener una alimentación sana hay que ser vegetariano. Si bien yo recomiendo una alimentación baja en proteína animal, es decir carnes, conozco muchos vegetarianos con deficiencias de minerales y nutrientes. Es decir la clave es aprender a combinar bien los alimentos, tener un abanico amplio de productos a consumir en pequeñas raciones diarias. En algunas dietas será recomendable eliminar el consumo de carnes, pero  ser vegetarianos no garantiza una buena alimentación. De nuevo recomiendo aprender a combinar y cocinar.
  4. Por último poco o casi nada hablamos de la importancia de la eliminación, es decir, la buena digestión, los ayunos o los tratamientos para ayudar a nuestro organismo a liberarse de los excesos. Tan importante como consumir es eliminar. Les dejo en este post «Limpieza y Depuración« unos sencillos pasos para una depuración o limpieza suave, que se puede seguir en casa. De ninguna manera recomiendo ayunos o limpiezas hepáticas sin tener una asesoría médica.

Disfrutar del alimento y hacerlo parte de nuestra vida sana es más sencillo de lo que parece y es uno de los pilares básicos de la recuperación y del mantenimiento de nuestra salud.

Le recomiendo nuestro:

Curso de Cocina y Nutrición

 

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